Número 232

1a. He elegido dos edificios que me inspiran. Lo que me inspira no es la extravagancia de Dubai ni el intelectualismo de los libros de teoría de la arquitectura. Tampoco el retrofuturismo del impresionante trabajo de Zaha Hadid. Si lo hace, sin embargo, las afueras de Normandía, donde encontré esta granja. La integración del trabajo y la vida (me imagino a los granjeros viviendo aquí) se aprecia en esta construcción. La mezcla de estilo, la simplicidad del molino en contraste con la ornamentación de la casa. Hay cierto sentido de la improvisación, pero al mismo tiempo gusto y belleza. Me gustan los edificios que ofrecen mensajes diferentes. La gente es así. Las ciudades son así, a pesar de que la arquitectura y el diseño moderno raramente lo son.

El segundo edificio es el Tree Huger Roller Coaster en Japón. Diversión y la ecología casi nunca están unidos en un edificio. Este es el primer ejemplo de algo que en el futuro veremos más a menudo. Creo que en lo referente al ocio, la ecología se convierte en algo necesario. Ahora estoy trabajando en la combinación de una granja, un restaurante y un parque temático. De una manera integradora y autosuficiente en todo lo posible.
1b. En cuanto a un interior elegiría esta instalación hecha con bolsas de plástico que fotografié en Barcelona hace un par de años. Imita la manera en la que Gaudí construía sus iglesias. El artista se sirve del aire del metro para que funcione. Es espectacular, monumental y se encuadra en un contexto geográfico e histórico. Concepto y belleza con poco coste y cero utilidad. Es una pieza de interior y exterior a la vez. Luego hay un interior que fotografié en Malasia. Bello, nada pretencioso pero muy cuidado y con colores vivos.

1c. El Chest of Drawers (1991) de Tejo Remy. Está hecho antes de que empezara todo lo de Droog Design y todavía hoy es uno de los iconos más potentes que resume las dos últimas décadas del diseño holandés. El resultado es una rotura urgente y necesaria con el dogmatismo represivo que ejerció el Movimiento Moderno sobre generaciones de diseñadores.
2. Además de la ya mencionada rotura con el dogmatismo del Movimiento Moderno, diría que el ordenador y la revolución digital han sido factores esenciales en la liberación del diseño. Me encanta trabajar con la virtualidad de los programas de diseño 3D, donde la escala no importa. Puedo hacer joyas, interiores o un edificio con la misma herramienta. Los estudiantes en las escuelas de diseño son mucho más creativos, eficientes y propensos a visualizar sus sueños que hace 20 años gracias al ordenador. Las técnicas de producción orientadas al ordenador han hecho posible la reintroducción de decoración muy detallada y mucho más orgánica. Y esto es sólo el principio. El ordenador también ha provocado de un modo indirecto lo opuesto a al diseño por ordenador: los oficios. Cada vez que emerge uno de estos fenómenos, otro opuesto, y más fuerte, también lo hará. En este caso la vuelta de los oficios. No se trata de uno u otro. Los diseñadores se mueven con facilidad de uno a otro, sino la combinación del high-tech y de técnicas de producción primitivas.
3. Sólo espero que no estemos ante algo así como una 'dark age' en lo que se refiere a la creación. Los retos ecológicos, obviamente, van a forzar a arquitectos y diseñadores a trabajar en una sociedad más sostenible y mejor y eso es muy bueno. Es interesante comprobar cómo la burbuja económica en la que hemos vivido nos ha conducido a la vez a una burbuja del diseño. ¡Es hora de hacer limpieza! Las cosas van a ser más serias. Estarán basadas en la utilidad. Más cerca de nuestras necesidades. Y me refiero a necesidades físicas pero también emocionales. Las empresas tendrán que ser sensibles a estos requisitos. A todos los empresarios que lean esto les digo que la apuesta debe ser por la sensibilidad combinada con la ligereza. Por otro lado, será realmente interesante será ver como encajan dos componentes que parecen radicalmente opuestos: ocio con responsabilidad. Diversión con utilidad. Esos son los elementos que estoy tratando de conjugar en mi trabajo.
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