Número 218

DOSCIENTOS NÚMEROS
Tengo junto a mí el número 1 de Diseño Interior, que salió en febrero de 1991. Desde el principio nos gustó que cada número llevara el nombre de su mes, una regla de claridad a la que muchas revistas españolas son alérgicas (nosotros mismos faltamos a nuestra costumbre durante un tiempo, pero volvimos al buen camino). Hay quien piensa que las únicas fechas que se hacen explícitas son la de caducidad, pero para nosotros la fecha es la marca del presente y nuestro trabajo es saber en qué día vivimos y contárselo a los lectores. Sumergirse hasta las cachas en el presente supone andar chapoteando en el futuro, así que a nadie extrañará que no estemos por celebrar los números redondos haciendo balance o echando la vista atrás. Esta es una revista de lectores fieles que nos siguen desde hace tiempo, no pocos desde el principio, así que no vamos a contarles otra vez lo que ya les hemos contado. También son muchos los anunciantes que nos acompañan desde hace años, algunos igualmente desde el principio. A unos y otros nuestro agradecimiento. Con legítimo orgullo me atrevo a asegurarles a todos que toman una buena decisión cada mes, y con humildad equivalente les pido que no nos pasen una en materia de leso rigor, autocomplacencia, vanidad ridícula y demás vicios bien extendidos en el sector.
Celebramos nuestro número 200 haciendo lo que nos gusta: buscar lo más interesante de lo que pasa en el campo –cada vez más ancho, cada vez más poblado, cada vez más entretejido y confuso, cada vez más apasionante– del interiorismo, la arquitectura y el diseño contemporáneos. Topografías artificiales que buscan continuar la naturaleza sin violentarla, como la singularísima casa firmada por Alejandro Zaera y Farshid Moussavi –una suerte de contraparte a escala doméstica de su terminal marítima de Yokohama, uno de los iconos arquitectónicos del principio de siglo: madera por metal, formas orgánicas por geometrías facetadas; pero la misma aspiración de diseñar el territorio, de humanizarlo y hacerlo habitable-; imaginación sin límites para convertir un anónimo sótano periférico en un lugar feliz de habitación y trabajo, como en la reforma de la siempre sorprendente Lola Lago; inspiración para estos tiempos en que se impone aprovechar lo que ya existe y contaminar lo menos posible con nuevas construcciones, como en los proyectos de Brinkworth en Londres y de Ibos&Vitart en Estrasburgo, colonizadores de viejos espacios industriales, que hemos seleccionado para nuestro especial Nuevos Espacios de Trabajo, o en el dúplex que Cristina Masferrer pone a dialogar con los muros ancestrales de la Casa de l’Ardiaca en Girona. También hemos pedido a diez habituales de la revista, diez arquitectos y diseñadores de los que dan forma al presente y se la darán al inmediato futuro, que nos digan qué realizaciones de estos casi veinte años contenían el germen del futuro, pero sobre todo, cómo debe, según ellos, afrontarse este tiempo incierto desde la arquitectura y el diseño. Por cierto, apenas un año después de aquel primer número de 1991, se vivió el inicio de una crisis galopante. Dentro de otros doscientos números –y seguramente también antes– estaremos aquí para contarles retrospectivamente cómo se salió de esta, aunque seguiremos prefiriendo saber lo que va a pasar al día siguiente.
C/Covarrubias,1
•28010 Madrid.
•Tel.:91 447 12 02
•Fax:91 447 10 43.