| |
Michel Rojkind y Nestlé
Cúpulas o mordidas
Después de su museo del chocolate, Michel Rojkind vuelve a colaborar con Nestlé, esta vez para ampliar su fábrica en Querétaro con un laboratorio de desarrollo de nuevos productos y centro de competencia de embalaje. El centro urbano de esta ciudad mexicana es patrimonio cultural de la humanidad, y este título de la Unesco trae consigo determinadas exigencias arquitectónicas, como el uso obligatorio del arco. En una interpretación generosa del término, Rojkind "horada" su edificio –tres volúmenes ortogonales– con cúpulas. Todo son contrastes: los de las curvas que se multiplican e interseccionan dentro y la rigurosa linealidad del exterior: los del acabado metalizado del vidrio espejado de las fachadas y los colores del interior.
rojkindarquitectos.com


El centro se desarrolla en tres volúmenes que se organizan en dos alturas, comunicadas en planta baja por el patio y en la superior por un vestíbulo amplio.


Los volúmenes quedan "mordidos" por las cúpulas, que en el interior se multiplican creando intersecciones entre ellas y un espacio de gran riqueza volumétrica, al que se incorpora el color.


|
|