Número 232

1a. El Museo Guggenheim. Es muy tópico, y seguro que quedaría mejor elegir alguna pequeña obra minimalista desconocida, o una locura de un holandés pirado… Pero, sin duda, la pieza clave de estos últimos 20 años ha sido esta escultura gigante aterrizando en medio de una ciudad conservadora. Impacto brutal e hito del vedettismo. Su implicación en la política ha sido determinante y aún persiste.
1b. La mediateca de Sendai de Toyo Ito de 2000 porque rompe radicalmente la diferencia entre interior exterior de forma fluida y mágica. Y porque hace desaparecer el sistema portante, necesario y visible en todo interior (muros o columnas) por un novedoso sistema estructural que se convierte en si mismo en un espacio interior y decorativo.
1c. La lámpara Zettel'z de Iñigo Maurer de 1998. Es como un libro con sus hojas volando, muy poético. Cada papel puede contener un mensaje, un dibujo,.. A la vez elegante y caótico. Creo que expresa muy bien el mundo actual como metáfora. Y adelantó el tema de la personalización del objeto, con la intervención del usuario, que es la principal tendencia del diseño actual. Y sobre todo, su luz tenue y vibrante nos hace a todos más guapos.
2. Radicalmente no ha cambiado nada. Que yo sepa los edificios aún singuen agarrándose en el suelo y las sillas sobre sus patas. Ha cambiado bastante la tecnología, la biomedicina, la genética, pero el diseño solo ha tenido algunos constipados de torcimiento o autismo. Eso sí, estas décadas han confirmado que ya se puede hacer de todo, que todo vale y que cada autor puede hacer su estilo propio sin adscribirse a ninguna escuela o tendencia.
3. Como en todo fin de ciclo del péndulo, ahora toca cierta contención, y esperamos que el fenómeno star system vaya despareciendo en favor de la propia calidad arquitectónica y en beneficio final de la gente. Recordemos un tema básico: el diseño es para la gente, no al revés. A pesar de los fashion-victims. ¿Cómo van a responder a la primera crisis de la economía global el diseño y la arquitectura? No es la primera, ha habido muchas y seguirá habiéndolas. Pero nunca pasa nada, aparentemente se relajan las formas, nace una cierto puritanísimo, se dejan de hacer chorradas carísimas… pero al poco tiempo todo vuelve a su cauce normal, es decir anormal y vuelven los excesos. Eso sí, históricamente, en general, las crisis son positivas para el ingenio. El furor creativo no amina nunca.
capellaweb.com
C/Covarrubias,1
•28010 Madrid.
•Tel.:91 447 12 02
•Fax:91 447 10 43.